lunes, 10 de noviembre de 2014

Caña al "VOLUME"


El día ha sido largo y difícil. Hay una canción que se repite desde la mañana; no sé por qué, ni tiene explicación, sólo es una canción que hoy se ha enquistado en mis neuronas. Llego a casa, se ha hecho de noche, me cambio y raudo me dirijo al equipo Hi-Fi, nada de pijadas de Apple que suenan a canto de batracio. Corriente, "power on", el disco, volumen al 25% y... empieza Child of Vision, entran los teclados de Davies, pronto la batería. Subo volumen, el Nad se desenvuelve a la perfección con el rango dinámico; los matices y la definición de cada instrumento vuelan por la habitación; los Mission pueden con los bajos sin apreciar la más mínima distorsión, voces de Hodgson suenan a eco lejano, se eleva el tono, entra el piano marcando, casi jazzístico, mientras los ritmos se mantienen incólumes.

Más volumen. Los tonos agudos del piano, los bajos de la batería... el equipo se está portando. Me doy cuenta que toco el piano sobre el teclado del ordenador, con los ojos cerrados, cuando..... ¡Niño, baja la música! ¡Que van a venir los vecinooos! No importa, es sólo una canción, más volumen. Comienza el final, entra el saxo de Helliwell, apoteosis. Siento un pequeño golpe en el hombro; "papá, papá, baja la música que estamos estudiando". Abro los ojos, "Sí, claro, ahora mismo". Rápidamente, el sonido se desvanece y queda en un hilillo inaudible donde se columpian las últimas notas del saxofón.
Nos hacemos mayores.

1 comentario:

  1. No nos hacemos mayores. Nos hacemos más sabios, más experimentados, más felices de lo vivido y de lo que queda. Y buena la conversación paralela con Pepe, muy buena. Me pongo Child of vision ahora mismo, ya, en este momento... Salud

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